“Cuando estoy contento”

Hay veces que mi peque grande se pone tan contento, que se sobrexcita demasiado. Se pone a gritar, a saltar y termina fuera de sí. Es como si sus sentimientos se desbordaran por arriba y no pudiéramos volver a meterlos dentro.

Estas situaciones de alegría inmensa me resultan mucho más difíciles de controlar que las rabietas; tengo mucha más información de cómo actuar cuando se produce un conflicto. ¿A ti te pasa?

Cuando veo que se va a producir uno de sus “brotes” intento relajarle antes de que se produzca el descontrol (que puede llevarle a chillar, lanzar objetos, subirse a algún mueble…). Para ello, pongo nombre a la situación contando lo que está pasando y dándole formas de demostrar su alegría (dar saltos en el sitio, abrazos, cantar, reírnos…).

Se trata, igual que con las rabietas, de prevenir el momento en el que se excita tanto que no es capaz de controlar sus sentimientos. Para nada se trata de evitar situaciones en las que se ponga contento, (todos querríamos ver a nuestros hijos contentos y felices todo el tiempo), sino de enseñarle a conocer y manejar sus emociones.

No se trata, por lo tanto, de reprimir sino de canalizar el sentimiento y para ello, lo mejor que podemos hacer, es enseñarle a que conozca mejor la emoción.

Muchas veces les hablamos de la tristeza, el enfado, la rabia… y dejamos a un lado los sentimientos positivos. Una manera de trabajarlos es a través de cuentos como el que os quiero presentar hoy: “Cuando estoy contento” de Trace Moroney.

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(Me encanta el tacto que tiene el conejito en la portada, sus dibujos tan tiernos y sus hojas gruesas, fáciles de pasar por unas manos pequeñas).

El conejito protagonista describe lo que siente cuando está contento, qué cosas le hacen sentirse así y cómo se comporta y actúa en esos momentos.

Podemos ir hablando a la vez sobre qué nos hace a nosotros estar contentos y animar así a nuestros hijos a que hablen de sus sentimientos. Nada funciona mejor para que nuestros hijos nos cuenten lo que sienten que contarles primero nosotros.

El libro incluye al final una “Nota para los padres” en la que se destaca la importancia que tiene conocer los propios sentimientos para desarrollar una autoestima sana e incluye un apartado específico sobre “Sentirse contento”:

Si te interesa el libro y te parece útil, te dejo un enlace afiliado de Amazon donde puedes conseguirlo:


¿Y tú? ¿Usas los cuentos para trabajar emociones con tus hijos?

(Estoy pensando en hacer una categoría de libros en la que se incluyan tanto cuentos que tengan algo especial como lecturas relacionadas con la crianza y la educación emocional. Si me cuentas qué te parece la idea, te lo agradezco mucho. Gracias!)

6 comentarios

  1. Anda!! Este cuento lo he puesto en una de mis últimas listas de cuentos que quiero, y eso que no había pensado en lo que tú mencionas en este post. Ahora tengo más ganas de tenerlo. Si lo compro por Amazon me acordaré de tu enlace 😉

    • Muchas gracias por tener en cuenta el enlace!
      Nosotros tenemos varios cuentos de la serie (enfadado, triste, contento, querido) y pretendo completarla porque nos gustan mucho. Son bastante comprensibles porque hay algunos “cuentos emocionales” muy metafóricos aún para ellos

      • Sí, de hecho en mi último post de libros que quiero ponía todos los de la serie, jeje, o todos los que conozco, como el de la tristeza, los celos… Pero no había pensado en la necesidad de ayudarles a canalizar la alegría también. Antek a veces en esos brotes de alegría parece que estuviera borracho… Es increíble…

        • Por cierto, conoces la colección de Kiosko Un mundo de emociones?? No está mal, yo cogí el primero, el que costaba 3€. Tiene algunas cosas que no me gustan del todo pero el mensaje que transmite está bien. Por ejemplo ese que cogí es el del miedo, enseña que está bien contar lo que les da miedo (a sus padres por ejemplo) y también pedir ayuda si se necesita (en el cuento le pide ayuda a una amiga). No he cogido más porque estoy aquí, jejeje, sino quizá habría cogido alguno más de la colección.

          • ¡Pues no me he enterado! Cuando paramos en un kiosco es un poco locura… Pero lo buscaré a ver si todavía hay. ¡Gracias!

        • Nosotros de las emociones positivas tenemos el de “Cuando me siento contento” y “Cuando me siento querido” y éste último le gusta mucho… Le dan como mimos al leerlo.
          Me imagino perfectamente a Antek con esa alegría borracha… El mío es más de entrar en brote…

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