Colecho seguro: 15 consejos para dormir juntos

Dormir sintiendo a tu bebé cerca de ti es una sensación maravillosa que ningún padre debería perderse. Sin embargo, a veces puede resultar angustioso pensar que tu hijo puede correr algún peligro, a lo que se une la cantidad de prejuicios que hay sobre el tema. Sin embargo, si se tienen una serie de aspectos en cuenta, el colecho es completamente seguro.

Lo primero que preocupa es que, en algunos sitios, se relaciona el colecho con una mayor frecuencia de casos de muerte súbita del lactante. Sin embargo, el colecho (practicado de forma segura), hace que los despertares de los bebés sean más frecuentes y tengan un sueño más ligero, además de favorecer la lactancia materna, aspectos que lo que hacen, precisamente, es prevenir la muerte súbita. Lo que ocurre más bien, es que en esos datos no se tiene en cuenta en qué condiciones se estaba practicando el colecho y, por supuesto, es mucho más interesante de destacar en una sociedad convencionalista a que le ocurra a un bebé mientras está solito en su cuna (lo cual no quiere decir que, desgraciadamente, no suceda).

Estas 15 pautas te ayudarán a que el colecho sea lo más seguro posible y evitar así ciertos peligros:

1. Pon al bebé durmiendo boca arriba. Si tu hijo empieza a voltear y se pone solo boca abajo, no te preocupes porque eso significa que el mayor riesgo de muerte súbita ha pasado, aunque debes volver a colocarle bien hasta que empiece a moverse más por sí mismo y cambie de postura él sólo cuando le apetezca.

2. El principal riesgo del colecho no es que los padres le aplasten, sino que el bebé puede quedar atrapado entre los muebles y asfixiarse. Por eso, elimina mesillas y espacios que puedan formar un hueco por el que se pueda meter (incluido el cabecero si no está bien fijado al somier o el colchón se pueda separar de él). Tampoco sitúes la cama contra una pared ya que existe un elevado riesgo de que el colchón se desplace y aparezca un espacio por el que se pueda colar. Por ello, el colecho “ideal” colocaría el colchón en el suelo en el medio de la habitación sin muebles alrededor (aunque seguro que puedes solucionarlo de otra forma).

3. No pongas almohadas, peluches, cojines… cualquier cosa que pueda tapar accidentalmente la cara de tu bebé (insisto, tampoco peluches). Puedes usar tú una almohada, pero mantenla alejada de la cabeza de tu hijo y colócale por debajo de ella y no al lado, para que si se gira ,su cara nunca tope con la misma.

4. En la habitación no debe hacer calor, ya que incrementa el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante. Por ello, tampoco le abrigues en exceso y ten en cuenta que, al dormir con él, le das también calor con tu cuerpo (sobre todo mientras toma el pecho).

5. No coloques ropa de cama pesada (mantas, edredones fuertes…). Pueden presionar el pecho de tu bebé y dificultarle la respiración. Tampoco uses un nórdico hasta que tu hijo no tenga el año, ya que ellos no regulan bien la temperatura y les sería demasiado caluroso.

6. No practiques el colecho en sofás, sillones, hamacas o cualquier superficie que no quede lo suficientemente rígida como para evitar que tu hijo caiga hacia ti (pudiendo quedar con la cara tapada y asfixiarse). Tampoco se puede practicar en colchones de agua ni en aquellos que se hundan.

7. Si padeces obesidad (o la tiene tu pareja), mejor coloca a tu hijo en una superficie anexa a tu cama y no dentro de ella, acaso que no tengas un colchón lo suficientemente firme como para estar seguro de que no se hunde.

8. Debes sentir que la cama es lo suficientemente grande para vosotros y que tienes espacio para moverte. Por ello, no se recomienda que mida menos de 1.35.

9. La habitación debe estar libre de humos. Además, si la madre ha fumado durante el embarazo o los padres son fumadores (desprenden sustancias nocivas que pueden afectar al bebé), es mejor alejar un poco al niño y ponerle en una cuna anexa.

10. No practiques el colecho si has tomado alcohol, drogas o alguna medicación que produzca somnolencia, ya que podrías aplastar a tu bebé sin ser consciente de ello. Por ello tampoco se recomienda si alguno de los adultos que comparten cama con el bebé está más cansado de lo habitual.

11. No pongas a dormir a tu bebé con otros niños o con animales que puedan moverse y aplastarle o asfixiarle. Si tienes dos hijos de diferentes edades, colócate entre medias o pon una barrera física entre ellos. Si son gemelos o mellizos, busca información sobre diferentes formas de colocarlos.

12. Si tienes el pelo largo, duerme con él recogido para que no se le ponga por encima de su cara y le dificulte la respiración; puede, incluso, enredarse alrededor de su cuello, lo que, obviamente, sería muy peligroso.

13. No te pongas pijamas que tengan cuerdas o lazos, ya que tu bebé podría ahogarse con ellos.

14. Si vas de viaje, duerme con tu bebé tal y como lo harías si estuvieras en casa.

15. Sé consciente de que estás durmiendo con un bebé. Sabrás que está ahí y le protegerás, llegando a despertarte cuando necesite algo.

Por último, debes tener en cuenta que si tu bebé ha nacido prematuro o de bajo peso, no se recomienda el colecho hasta que no alcancen el tamaño que les corresponde debido a la vulnerabilidad de estos pequeños.

Ojalá estos consejos te sirvan para disfrutar con tranquilidad de tu colecho. ¿Conoces más pautas a tener en cuenta? ¿Qué te parece más importante? Puedes contárnoslo en los comentarios y, si te parece interesante esta información, compartirla. Síguenos en las redes sociales para enterarte de todo lo que compartimos.

¿Y tú? ¿Cómo lo haces?

colecho

7 comentarios

  1. A mi me encanta practicar colecho la verdad, aunque como me daba un poco de miedo, opté por comprar una minicuna de colecho http://micuna.com/producto/estructura-minicuna-cododo-minicuna-cododo-mo-1639-cododo/ esta de micuna es la que elegí y pienso que es la forma más segura de hacerlo, juntos pero cada uno en su espacio, ¿verdad?

    • Hay dos formas de practicar el colecho: compartiendo la propia cama o en una superficie anexa, como con la minicuna que nos enseñas. Ambas formas son seguras siempre y cuando se tengan en cuenta las recomendaciones que se explican en estos consejos, que no se refieren exclusivamente a compartir la misma cama.
      Si quieres seguir practicando el colecho de la misma manera cuando la minicuna se te quede pequeña, puedes convertir cualquier cuna en una de colecho: sólo tienes que desmontar una barrera lateral, subir el colchón a la misma altura que la vuestra y atar bien la cuna a la cama para que no se mueva y queden huecos. Así tienes muchos más modelos para elegir!

  2. Lo mejor es comprar una cuna de colecho. La comodidad para ambas partes es unica, tanto el bebe como nosotros, dormimos excelente.

    saludos!

    • Me alegro de que hayáis encontrado vuestra manera de descansar. En nuestro caso la pequeña no duerme en cuna y el mayor se pasa a la cama cuando llego yo.
      Tengo dos cunas y ninguna era de colecho, las convertimos nosotros. Creo que es una elección personal.
      Un saludo!

  3. Yo soy de esas personas que le daba algo de miedo el colecho y al final acabé haciéndolo de manera accidental, me quedaba dormida dándole la teta… Entonces evidentemente no lo volvía a poner en la cuna.

    • Así comencé yo… Lo metía porque ya no podía más (no dormía una hora seguida y las tomas eran de 45 minutos) y me quedaba dormida sin querer. Me despertaba asustada a ver si le había pasado algo…

  4. Pingback: Las crónicas del #Mbday16 – Madresfera

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *