Preparar la adaptación al cole

preparar-adaptacionSe acerca el comienzo del curso escolar y muchos padres pensamos en la temida imagen de los niños llorando a la puerta del colegio. ¿Podemos hacer algo nosotros para evitarlo?

Hay una serie de pautas que podemos llevar a cabo con anterioridad para que el niño se sienta más preparado y con más confianza para afrontar este nuevo período.

    • Cambia los horarios con suficiente antelación (sueño, comidas y rutinas). Lo ideal es no superar los 10 minutos al día y que los últimos días antes de empezar el cole no tengan ningún cambio para que se refuerce el hábito.

  • Prepara un calendario que él entienda para que sepa cuándo va a ser el día que empiece el cole. Podéis ir sacando piedrecitas de un tarro hasta que no quede ninguna (lo que nosotros hacemos), tachar días en un calendario o cualquier otra manera visual que se adapte a vosotros.

  • Habla de la realidad sin crear falsas expectativas. No cometas el error de contarle sólo lo maravilloso que es el cole, lo bien que se lo va a pasar y la de amigos que va a tener; realmente te va a echar de menos, no conoce a nadie y el tiempo se le va a hacer muy largo. Decirle tanto lo bueno como lo malo, hará que reconozca el sentimiento cuando se produzca y tenga más herramientas a su alcance para poder superarlo.

  • Explícale muchas veces lo que va a pasar. Puedes crear una historia a modo de cuento en la que él sea el protagonista. También puedes contarle lo que le ocurre a otro niño, para que sienta que lo que le sucede es habitual y normal.

  • Juega a ir al cole. Id intercambiando los roles que hacéis cada uno (madre / padre, profesor, alumno, compañero). Le permitirá practicar distintas actitudes que recordará llegado el momento.

  • Dile cómo se llama su profesor y nómbrale con cierta frecuencia para que sienta que no es alguien desconocido.

  • Enséñale el lugar. Visita el cole por fuera para que le resulte familiar. También puedes enseñarle las fotografías que aparezcan en la página web del centro para que conozca cómo son las clases, patios…

  • Nosotros hemos hecho un álbum de fotos que empieza con imágenes de la rutina que hemos creado para ir al cole: despertador, desayuno, cepillo de dientes… También hemos añadido fotos de su mochila y del material que va a utilizar, además de otra en la que aparece él con el baby. Por último hay una foto suya en la puerta del cole y otras de su clase, su baño, los juguetes que hay dentro… Hemos pegado las fotos juntos y nos sirve para, de vez en cuando, contar la historia de “Vamos al cole”.

  • Dale seguridad con un objeto: a veces los niños necesitan algo material que puedan tocar para facilitarles entender el concepto abstracto de la situación (les cuesta entender lo que no pueden ver, tocar). Puedes darle, por ejemplo, un pañuelo tuyo para que te sienta más cerca cuando llegue ese momento en el que te va a echar de menos. Nosotros hemos creado nuestra pulsera de estar juntos: una pulsera de hilo que hemos realizado con él y que tenemos igual los tres.

  • Dale poder sobre la situación. Déjale que tome decisiones como qué ropa se va a poner. También dile que, cuando vuelva del cole, te va a poder contar lo que le ha pasado y vais a encontrar una solución cuando algo haya ido mal.

  • Nada de estrés por la mañana. Evita cualquier tipo de “venga, vamos” o “date prisa” que le ponga más nervioso de lo que seguro está. Déjalo todo preparado la noche antes, levántate tú primero, arréglate y termina los preparativos para que cuando le despiertes, con la suficiente antelación, puedas dedicarle todo el tiempo que necesite con la mayor calma posible.

  • Dale muchos besos y mimos antes de ir al cole para que se sienta querido y con la seguridad de que no está siendo “abandonado”. Puedes meter besos de sobra en la mochila, en los bolsillos y decirle que están ahí para cuando te eche de menos y necesite uno.

  • Cuando te despidas de él, dile “Disfruta, pásalo bien”. Nuestras palabras influyen en ellos más de los que nos damos cuenta, así que háblale siempre demostrando que confías en él y que todo va a ir bien.

¿Qué puede hacer el colegio?

El colegio tendrá establecidas sus propias pautas sobre el período de adaptación. Lo ideal sería que el niño y el profesor se conocieran con anterioridad mediante una entrevista privada en la que estuvieran presentes los padres. Este acercamiento sería beneficioso para ambas partes: el profesor podría saber qué necesidades tiene su nuevo alumno, mientras que el niño le conocería bajo la seguridad de estar con sus padres y viendo cómo estos interactúan con él.

Otro aspecto importante es que el niño no se sienta abandonado en un lugar extraño y desconocido y con un montón de caras nuevas. Para ello, lo mejor es que uno de sus padres entrara con él en clase y se quedara, al menos, el primer día (o por lo menos un ratito). Si tenéis la oportunidad de pedir esto, yo no lo dudaría, ya que seguro que vuestro pequeño va a sentir más seguridad y confianza.

Además, el tiempo que pasan en el cole y el número de niños que hay en clase se deben aumentar paulatinamente, para que se vayan conociendo entre ellos y no se les haga muy larga (y si pueden quedarse con ganas de más, mucho mejor).

Espero que estas pautas te ayuden y tu peque se integre perfectamente en el cole. Nosotros (lee nuestra experiencia aquí) hemos conseguido cambiar horarios y rutinas y que, de vez en cuando, le haga ilusión eso de empezar el cole, aunque diga que no quiere separarse de mamá; nunca ha ido a la guarde y nuestro centro sólo permite que el tiempo y el número de niños aumenten gradualmente. Sin embargo, confiamos en que el cole se convierta para él en una aventura mágica.

¿Y tú? ¿Cómo lo has hecho? ¿Te sirven estas pautas?

4 comentarios

  1. Me gustan los consejos. Yo la nena como si nada siempre. Y como soy mamá veterana…. eso es acostarlos antes sin prisas por la mañana. Dejarlos rápido diria yo. Es curioso lo que lloran es un rato….y si están más rato los padres lloran más….luego al rato están felices y jugando.

    • Me alegro de que te gusten los consejos. Creo que tienes toda la razón en acostarlos pronto e ir sin prisas, porque como tengan sueño se ponen de mal humor (como nos ocurre a los adultos). Se les pasa cuando nos vamos pero precisamente porque ya no les podemos consolar, pero seguro que siguen teniendo ese malestar… a mí me queda la tristeza en el pecho después de llorar, así que imagino que a ellos igual. Por eso creo que lo ideal es intentar que estén ilusionados desde el principio y así poder disfrutar plenamente

  2. Yo todavía no lo he hecho y no quiero hacerlo por ahora. Me genera bastante ansiedad solo pensarlo…

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