Cómo disfrutar del colecho

Cuando comencé a dormir con mi hijo, era incapaz de descansar bien. Me preocupaba constantemente que me echara encima sin darme cuenta, o que las sábanas le taparan y no pudiera respirar. Pero aprendí a disfrutar del colecho. Estas son unas ideas prácticas que he aprendido durante todo este tiempo:

1. Seguridad ante todo.

Sólo hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para que tu colecho sea seguro, como no beber alcohol o recogerte el pelo. Si quieres saber más, aquí tienes 15 consejos para practicar un colecho seguro.

2. Necesitas espacio.

El mejor cambio que hemos hecho en nuestra casa ha sido la cama. Pasamos de una cama de 1.35 a una de 1.80. Y créeme: una cama grande merece la pena.

Puedes añadir espacio extra haciendo una cuna de colecho. Es tan fácil como quitar uno de los laterales y atornillar el somier para que quede a la misma altura de tu cama (ten en cuenta que los colchones miden diferente). Es mucho más barato que una cuna de colecho, tienes más modelos y puedes hacer el mismo truco para una maxicuna o una camita. (Mi opinión personal es que no merece la pena comprar una minicuna).

3. Un aliado: el cojín de lactancia multiusos.

Ha sido el gran descubrimiento con mi segundo bebé y me lo he llegado a llevar de vacaciones. Me sirve para:

– poder levantarme y que crean que sigo en la cama.

– le ponemos a los pies del sitio que ocupa la pequeña para que no se caiga de la cama (sí, doy fe de que se puede caer por ahí).

– hace de barrera cuando son bebés pequeños.

– es un almohada estupenda (colocada encima de mi propia almohada) cuando estoy congestionada o cuando el bebé tiene mocos y necesita tomar el pecho algo incorporado (puedes seguir adormilada como si estuvieras tumbada).

El mío es el que te dejo en el siguiente enlace. Te lo recomiendo porque el tacto es espectacular y, además, no es nada rígido, como ocurre con otros.


4. Ropa de cama.

Hasta que los bebés tienen un año, la recomendación es de no usar nórdicos ni ropa de cama que pese mucho. Así que para mí lo ideal son los sacos de dormir como este (Grobag me parece la mejor marca por sus diferentes gramajes según la temperatura):


Si decides poner a tu bebé entre tu pareja y tú y usar uno de estos sacos, nosotros, después de varios intentos, encontramos la opción más cómoda en usar un nórdico para cada uno. Así nos aseguramos de que no tapábamos al bebé ni le volteábamos (si se ponía encima) cuando nos movíamos dormidos.

Nosotros tenemos a la pequeña en medio y a nuestro peque grande en una maxicuna de colecho. Bueno, es un decir, porque nada más que me siente en la cama se mete con nosotros. Y por fin hemos encontrado la solución ideal para que no se destape y sea cómodo:

Su maxicuna tiene un saco de cama. La sábana encimera de ese saco se une con una cremallera a la bajera por el lado de los barrotes. Y por el lado de nuestra cama dejamos la cremallera abierta y lo hemos cosido con nuestra propia sábana. Queda perfecto.

Te dejo enlace de este tipo de saco:


Para que sea más cómodo y seguro para ellos, cuando hacemos la cama no dejamos que el nórdico llegue hasta la almohada ni lo ponemos doble para no darle demasiado calor. Si es necesario, somos nosotros los que nos abrigamos un poquito más.

5. Luz, por favor.

Me gusta tener una pequeña luz quitamiedos durmiendo con nosotros. Así, con que abra medio ojo, puedo ver dónde y cómo está cada niño rápidamente, lo que me da seguridad para disfrutar del colecho.

Nosotros tenemos una que es un osito (la del Ikea), que da una luz muy tenue. Además, la escondemos un poco para que la luz sea aún más débil.

6. De viaje.

Si practicas el colecho, no lleves una cuna de viaje ni pidas que te instalen una: tu peque notará la diferencia y, posiblemente, no dormirá. Nosotros pedimos una cama de matrimonio en la que duermo yo en medio de mis dos peques. Al lateral del mayor le ponemos una barrera de cama portátil como ésta:


(Si no tenemos esa barrera, le ponemos los respaldos de unas sillas para que note el tope).

Pedimos también una cama supletoria que pegamos a la de matrimonio y en la que le toca dormir a papá, y así queda solucionado el lateral de la pequeña.

7. Sé práctico.

Si tienes que quitar la mesilla, pon a los pies de la cama todo aquello que puedas necesitar para cogerlo sin tener que levantarte (agua, pañuelos,…).

Nosotros tenemos debajo de la cama ¡un barreño!: si mi peque grande vomita, no nos da tiempo a levantarnos…

8. Relájate y disfruta.

Es tu hijo. Eres capaz de protegerle hasta en sueños. Disfruta de tu colecho.

¿Y tú? ¿Has encontrado ya tu forma perfecta de dormir con tus hijos o hay algo que te inquieta? Si necesitas alguna idea, no dudes en dejar un comentario. ¡Comparte si crees que esta información puede serle útil a alguien! ¡Gracias!

5 comentarios

  1. Me encantó! Que de ideas! Yo tengo una cuna de Ikea hecha colecho pero quería cambiarla, no se si merece la pena maxicuna o camita al nivel con barandas. Mi peque tiene 1 año.

    • Muchas gracias!
      Nosotros también nos planteamos lo mismo cuando tenía dos años y medio (para dejarle la cuna a su hermana cuando naciera). Al final la camita que nos gustaba era muy bajita y para ponerla a la altura de la nuestra necesitábamos añadir longitud a las patas, pero no sabía si iba a ser seguro hacerlo.
      Al final nosotros optamos por maxicuna porque nos pareció más fácil y porque tenía barandilla.
      Nos preocupaba cuánto tiempo iba a entrar (imagino que como a ti). Puedes mirar las estadísticas de los percentiles para hacerte una idea. Como ejemplo, mi peque ha hecho ahora 4 años y todavía entra perfectamente.
      Espero que te sirva de ayuda!

  2. Nunca había pensado lo del pelo pero supongo que porque no lo tengo largo. La cama la cogimos de 1,40 creo, porque no nos cabía más grande en la habitación que teníamos entonces… Cuando la cambiemos supongo que cogeremos de 1,80 también 😉

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