Cariño, si te pierdes…

Nos creemos que no nos puede pasar, que es imposible que nuestros hijos se pierdan o que alguien se los lleve. Y, sin embargo, puede ocurrir. ¿Le has contado a tu hijo qué tiene que hacer si un día se pierde?

No quiero ni pensarlo, me produce una angustia tremenda sólo imaginarlo. En alguna ocasión he perdido de vista a mi hijo durante unos largos segundos en los que me quedé sin respiración.

Es una de esas cosas que quieres creer que sólo pueden pasarle a los demás.

Pero, ¿y si pasa? Debemos enseñarles a nuestros hijos lo que tienen que hacer, siempre teniendo en cuenta que no debemos atemorizarles.

Para ello, podemos mostrarles una serie de comportamientos que pueden tener en caso de que se pierdan y, de paso, enseñarles de forma indirecta cómo deben actuar si alguien quiere llevárselos.

Qué debemos decir

– Cariño, si te pierdes, no te muevas del sitio, quédate donde estés. Yo llegaré hasta ti.

No te vayas con nadie.

Si ves un policía, uno de verdad que tenga pantalones de policía, camisa de policía, gorra de policía y pistola de policía, pídele ayuda para encontrarnos.

– Sólo dile tu nombre y tus datos a un policía de los de verdad.

Si alguien te dice que es un policía pero no va vestido de policía, le dices que no te lo crees porque no va bien disfrazado.

Si alguien te dice que conoce a mamá o a papá, o a alguien de tu familia, le dices que es un bromista porque tú no le conoces.

Si alguien que conoces te dice que te lleva con nosotros, le dices que prefieres esperarnos.

Si alguien te ofrece un regalo por acompañarle, le dices que mamá te va a dar uno más grande.

Si alguien quiere llevarte, chilla con todas tus fuerzas. Y si te agarran, grita, patalea, como si fuera un juego de capturar y liberarse.

Cómo preparales

Lo más importante es que no sientan miedo cuando estemos hablando de la posibilidad de que se pierdan o de que alguien quiera llevárselos. Si les asustamos y creen que realmente les puede ocurrir algo malo, les crearemos inseguridades. Además, si llega a suceder, podrán entrar en pánico y olvidarse de lo que les hemos contado.

Podemos decirles, incluso que “como tú estás siempre cerca y nosotros siempre estamos pendiente de dónde estás, a ti no te va a pasar

El tono debe ser distendido e, incluso, jugando y bromeando sobre ello (sobre todo cuando son muy pequeños, los niños mayores puedes ser más conscientes de la realidad).

No debemos decirles todas las pautas de una vez sino que se las vayan aprendiendo poco a poco. Cuando veamos que ya se saben una, vamos añadiendo más. (No tienen que aprenderse todas las posibles situaciones de memoria como si fuera un listado, podemos irles guiando con preguntas, a las que podemos ir añadiendo alguna broma).

Podemos incluso escenificar, siempre mediante el juego, adquiriendo cada vez diferentes roles en el juego: una vez hacemos de policía, otra vez de persona que quiere convencerle para que se vaya con él, … También debemos realizar el rol de niño perdido para que tenga de nosotros un ejemplo de cómo actuar. Siempre que el niño no se asuste, podemos también incluir en el juego un forcejeo, enseñando al niño a poner resistencia si alguien quiere llevárselo. (Debemos saber que ante un intento de secuestro, es más fácil que el agresor desista de su empeño si el niño ofrece resistencia). Al mío, que es muy películero, le encanta hacerlo. Pero puede que otro niño sienta aprensión, por lo que debemos tener mucho cuidado de no infundarle miedos e inseguridades.

No debemos habar sobre la posibilidad de que se pierda (o de que alguien quiera llevárselo) todos los días. Podemos hablarlo una vez a la semana hasta que se aprendan todo lo que deben hacer y, luego, hablarlo esporádicamente para recordárselo.

También es importante que sepan reconocer a un policía de verdad y que, por la calle, le recalquemos cómo es su uniforme. Muchas veces se comete el error de hablar de la policía en tono negativo diciéndoles que les van a reñir, a multar o a llevar a la cárcel si hacen algo mal. Un niño no debe temer a la policía, debe tener la seguridad de que está para ayudarle.

Los niños, además de su nombre y apellidos, deben aprender datos que puedan ayudar a identificarles, siempre teniendo en cuenta la edad que tienen. Puede ser el número de teléfono, una dirección, el colegio al que van,…

Otras precauciones

Si vamos a estar en un sitio con mucha gente en el que un niño es más fácil que se pierda, (como un centro comercial, una feria, una playa,…) podemos tener una serie de precauciones extra, como ponerle ropa vistosa para que sea más fácil localizarle, o una pulsera identificativa con sus datos personales.

Cuando estemos cuidando de nuestros hijos, cuidémosles de verdad, estemos pendientes de ellos. Me asombra ir a un parque y ver la cantidad de padres que pasan más tiempo mirando el móvil que a sus hijos. O aquellos que se ponen a hablar con otros padres y se olvidan de con quién han ido.

No lo olvides

Seamos conscientes de que nos puede pasar. No queramos creer que aquellos a los que se les pierde un niño son peores padres que nosotros.

Siempre que hables con tu hijo de la posibilidad de que pueda perderse o de que un desconocido quiera que se vaya con él, recuerda darle seguridad con tu actitud.

Y asegurarte de que sepa que tú siempre vas a buscarle.


Por favor, no te olvides de compartir. Cuidemos en tribu de nuestros niños. Que todos sepan qué tienen que hacer.

4 comentarios

  1. Muy buen post, me he dado cuenta de que había visto la publicación en Instagram en su día pero todavía no lo había leído. La verdad es que leerlo me ha puesto bastante nerviosa… Creo que yo lo empezaré a hacer con muñecos, que últimamente le gusta mucho el juego simbólico con muñecos… Y que bien que hemos comprado un libro sobre la policía esamta semana y habla de como va vestida o como ayudan a un niño que se ha caído en el parque y se ha hecho daño y llora… Cómo le ponen una tirita y lo consuelan mientras no llega su mamá que viene detrás con el carro y su segundo hijo (el mayor había caído de la bici). Es una colección que a Antek le encanta porque tiene ventanitas para abrir y como además a Antek le encanta la policía…

    • A mi peque grande también le encanta la policía, dice que quiere ser policía y lo quiere ser ahora, claro. No tengo ningún problema excepto cómo pueda reaccionar en una situación de peligro… Por eso también lo trabajamos mediante un juego de rol o con los playmobil. No ve que sea algo que le vaya a pasar así que no le da miedo

  2. Lo empezaré a poner en práctica, mi niña tienen la misma edad que la que se ha perdido esta semana, así que sí puede pasar, gracias preciosa

    • No he podido quitarme a esa pobre niña de la cabeza, qué horror. Estas cosas no deberían pasar…
      Yo también he aprovechado para repasar con mi peque grande (delante de la pequeña, para que se lo vaya aprendiendo) todas las cosas que debe recordar si un día se pierde o alguien quiere convencerle para que se vaya con él…
      Gracias por tu comentario

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