Amamanto porque quiero

Amamanto porque quiero. Porque yo lo he decidido.

Tengo mil razones para hacerlo y ninguna obligación de explicarlo.

Sonrío cuando se sorprenden de ver que doy el pecho. Escucho los “yo no pude” y los “yo di mucho tiempo”.

Y yo callo. No lo hago por pudor, ni por vergüenza, ni por temor a que me juzguen.

Callo porque no tengo obligación de explicarlo. Porque lo cuento cuando quiero.

Porque si yo digo hasta cuando doy el pecho, la gente abre sus ojos asombrados. Si explico que doy la teta a un bebe de un año a la vez de un niño de casi cuatro, les comienzan a juzgar a ellos.

Y entonces llegan las opiniones de los vicios y los malos pensamientos. Los prejuicios, la hipocresía y el desconocimiento.

Y yo lo noto. Aunque callen. Y me indigno. Y no me apetece explicarlo.

Es mi cuerpo y el suyo, los tres queremos. De los otros, los pensamientos.

Porque si la gente supiera cómo hablan con los ojos dos hermanos que son a la vez amamantados, cómo se acarician y se buscan con las manos, se quedarían embelesados como hago yo al mirarlos.

Amamanto porque quiero. Porque les paso una parte de mi vida, de mi cuerpo. Porque nacieron de mí, y yo soy la raíz de su alimento.

Porque mi leche les quita el hambre, la sed, la pena y el desasosiego. Porque les da calor, amor y consuelo.

Porque es nuestro.

Y es bello.

3 comentarios

  1. Que bonito!!!!!!!! Me ha encantado. Mi post sobre este tema es más enfadado 😉 Yo soy muy de posts desahogo… Buff, es que la gente cansa mucho. Me ha encantado, precioso 🙂

    • Muchas gracias! Me alegro de que te haya gustado.
      Haces bien en desahogarte. Yo intento que no me afecto de ninguna manera, no merece la pena

  2. Pingback: Madresfera Rewind: ¿Cuál ha sido tu #postdel2016? – Madresfera

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